El alcalde de Nueva York Zohran Mamdani recibió críticas generalizadas de líderes judíos y funcionarios israelíes por un nuevo plan de la alcaldía para combatir el odio a los judíos con un enfoque que involucra “a todo el gobierno”.
La UJA-Federation of New York, el Consejo de Relaciones con la Comunidad Judía de Nueva York (JCRC-NY), el Comité Judío Estadounidense (AJC) de Nueva York y la Junta de Rabinos de Nueva York afirmaron en un comunicado conjunto que “cualquier esfuerzo para enfrentar el antisemitismo en la ciudad de Nueva York debe abordar plenamente las realidades que viven hoy los judíos neoyorquinos”.
Las organizaciones reconocieron que el plan de Mamdani tiene “varios elementos positivos, entre ellos cierto aumento de los fondos de seguridad para instituciones judías y la ampliación de programas de eficacia comprobada”. Sin embargo, señalaron que el plan “no aborda un tema central que el propio alcalde ha perpetuado: la retórica que demoniza y deslegitima a Israel conduce inevitablemente a que los judíos neoyorquinos se conviertan en blanco de ataques”.
“Quienes realmente buscan combatir el antisemitismo deben rechazar sin ambigüedades esa retórica y ayudar a garantizar que los judíos neoyorquinos nunca se sientan sospechosos, excluidos o inseguros en su propia ciudad”, agregaron.
Ofir Akunis, cónsul general de Israel en Nueva York, afirmó que “el dinero no puede comprar valores”.
“Hasta que reconozca que su discurso contra el Estado judío, al que no reconoce como el hogar del pueblo judío, es la razón fundamental del aumento del antisemitismo en Nueva York, este seguirá creciendo”, le dijo el diplomático israelí al alcalde.
Akunis sostuvo que combatir de verdad el antisemitismo exige volver a adoptar la definición de trabajo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), que el alcalde “anuló como la primera decisión de su administración, el primer día”.
Según el diplomático, también implicaría pedirles a sus seguidores que dejen de gritar “desde el río hasta el mar” y “globalicen la intifada”, y que condenen la masacre del 7 de octubre. “En lugar de apoyar a Hamás, que declaren que es una organización terrorista”, añadió.
El nuevo plan del alcalde no funcionará mientras Mamdani acuse al Estado judío de “genocidio” y sostenga que el primer ministro israelí debería ser arrestado, advirtió el rabino Ammiel Hirsch, rabino principal de la Stephen Wise Free Synagogue, una congregación reformista del Upper West Side de Manhattan que reúne a unas 850 familias.
Hirsch le dijo a JNS que, “en esencia, el informe es una gran decepción y, francamente, indigno del alcalde y de su administración”.
“Como omite el principal motor del antisemitismo, que es la hostilidad contra Israel”, la estrategia “por supuesto omite el papel del propio alcalde en alimentarla”, explicó el rabino.
La nueva estrategia “no detendrá ni siquiera frenará el auge del antisemitismo en la ciudad mientras el alcalde y las fuerzas que se oponen a la existencia de Israel” hablen del país como lo hace él, sostuvo Hirsch.
Y agregó: “Ignorar la relación entre el antisionismo y el odio a los judíos “es una gran evasiva, muy decepcionante, y creo que el alcalde lo sabe bien”.
La estrategia, publicada el martes por la alcaldía, es la “primera estrategia de la ciudad para combatir el antisemitismo”, indicó la oficina de Mamdani, que calificó el enfoque de “histórico” y aseguró que “duplica los fondos para la prevención de delitos de odio destinados a organizaciones comunitarias, con 6.4 millones de dólares para contrarrestar el odio y apoyar a los sobrevivientes”.
El plan también incluye una “inversión de un millón de dólares” que “reforzará la seguridad en sinagogas y otros lugares de culto”, además de “importantes inversiones en instituciones históricas y culturales judías, más educación sobre el Holocausto y una nueva campaña de difusión de la ley de derechos humanos de la ciudad”, detalló la alcaldía.
El documento plantea varias medidas contra la judeofobia, con énfasis en la educación en las escuelas públicas, y destina millones de dólares nuevos a reforzar la seguridad de instituciones judías y a fortalecer dos organizaciones culturales judías.
También describe y elogia los aportes culturales e institucionales de los judíos a lo que Phylisa Wisdom, directora ejecutiva de la Oficina del Alcalde para Combatir el Antisemitismo, llama “la puerta de entrada del pueblo judío a Estados Unidos”.
“Las cifras son indiscutibles: los judíos neoyorquinos representan solo el 12% de nuestra población, pero son víctimas de aproximadamente la mitad de todos los delitos de odio denunciados”, escribió Mamdani en la introducción del informe. (El Departamento de Policía de la ciudad de Nueva York suele estimar que los judíos representan el 10% de la población de la ciudad).
El informe destaca la asignación de 26 millones de dólares a la Oficina para la Prevención de Delitos de Odio de la ciudad. De ese monto, 6.4 millones se destinan a “contrarrestar el discurso de odio en internet, la recopilación de datos, la justicia restaurativa y el apoyo a los sobrevivientes”, y un millón a “apoyar la seguridad física de organizaciones sin fines de lucro, incluidas sinagogas y otros lugares de culto”.
La estrategia no especifica qué parte de esos fondos se destinará a instituciones judías.
“Mi administración tiene tolerancia cero con el antisemitismo. Ni en el metro. Ni en los lugares de trabajo. Ni en internet. En ningún lugar. Como alcalde, usaré todo el poder que se me ha confiado para proteger a los judíos neoyorquinos y garantizar que la vida judía florezca durante generaciones”, afirmó Mamdani.
“El plan del alcalde Mamdani para combatir el antisemitismo es una combinación reflexiva y estratégica de educación para la tolerancia, aplicación de los derechos civiles e inversiones en seguridad”, declaró Lander, candidato demócrata a un escaño seguro en el Congreso.
El político manifestó que “no es ningún secreto que no coincidimos en muchas cosas, desde cómo rezamos hasta cómo nos relacionamos con Israel, pero todos podemos estar de acuerdo y trabajar juntos en esto: los judíos neoyorquinos, como todos los neoyorquinos y en toda nuestra diversidad, merecen estar y sentirse seguros en nuestras sinagogas, calles, hogares y lugares de trabajo, y sentirse una parte valiosa e integral de esta ciudad extraordinaria que nos ha recibido y donde hemos recibido a tantos otros”.
El informe presenta tres enfoques para definir el odio a los judíos, pero no adopta ninguno, ni siquiera la ampliamente aceptada definición de trabajo de la IHRA, que fue política de la ciudad hasta que Mamdani asumió el cargo el 1 de enero.
Mamdani revocó esa definición, que considera antisemita negar el derecho de Israel a existir como Estado judío cuando no se cuestiona el de otros Estados, como uno de sus primeros actos al frente de la alcaldía.
Muchos expertos sostienen que el antisemitismo tiene características que lo distinguen de otras formas de odio, pero el alcalde, en la nueva estrategia, parece no estar de acuerdo. “Una forma de odio no puede combatirse en el vacío”, señala el informe. “El antisemitismo puede y debe abordarse de la mano de todas las demás formas de odio”.
En la estrategia, el alcalde se compromete a desarrollar “mensajes públicos dedicados a frenar un aumento documentado de incidentes y delitos de odio, y a proteger y valorizar a los judíos neoyorquinos”.
Eric Dinowitz, copresidente del bloque judío del Concejo Municipal de Nueva York y del grupo de trabajo bipartidista del Concejo sobre el odio antijudío, representa zonas del Bronx, entre ellas el barrio de Riverdale, de numerosa población judía.
En un comunicado, elogió el informe por “su enfoque en la educación, la prevención, la aplicación de la ley y en garantizar que los judíos neoyorquinos puedan vivir abiertamente y con orgullo en nuestra ciudad”. Pero la estrategia del alcalde “desaprovecha la oportunidad de enfrentar la realidad de la intersección entre el antisionismo y el antisemitismo”, advirtió el concejal.
“Aunque el sionismo no es un respaldo a un gobierno israelí o a una agenda política en particular, no podemos ignorar que atacar o excluir a los ‘sionistas’ puede convertirse, y se ha convertido, en una forma conveniente de disfrazar el antisemitismo de desacuerdo político”, sostuvo Dinowitz.
Por su parte, Nancy Kaufman, dirigente comunitaria de larga trayectoria y presidenta de New York Jewish Agenda, un grupo progresista que apoya una “visión democrática de Israel”, dijo a JNS que el informe trata “sobre la vida judía en Nueva York, no sobre Israel”.
“Esto realmente se centra exclusivamente en los judíos de Nueva York y en celebrarlos, así que no me sorprende que Israel no forme parte. Tiene el tono adecuado y espero que tranquilice a los judíos neoyorquinos que tienen dudas sobre el compromiso del alcalde con su seguridad”, explicó.
A su turno, Mark Goldfeder, rabino y director ejecutivo del National Jewish Advocacy Center, afirmó que “la ‘primera’ estrategia contra el antisemitismo de Mamdani es básicamente el plan de Adams que eliminó el primer día de su administración, pero con todas las páginas que tocan a Israel arrancadas”.
“Esa es toda la reseña; el resto es comentario”, escribió en X.
Pocas horas después de publicar la estrategia, la alcaldía anunció que Mamdani “celebrará Sucot con judíos neoyorquinos”. El evento está “disponible solo para prensa invitada”, indicó. JNS no fue invitado.