Mucho antes de que las sucot de diseño elaborado se compartieran en las redes sociales y los adornos se compraras en tiendas, Sucot en Israel era, ante todo, una celebración comunitaria. Los niños desfilaban en ceremonias y desfiles festivos, y las familias salían al aire libre para celebrar la fiesta de la cosecha, rezar una oración y compartir una comida.
Cuatro fotografías históricas del archivo fotográfico del Keren Kayemeth LeIsrael-Fondo Nacional Judío (KKL-JNF) ofrecen una visión de cómo era Israel hace más de seis décadas y de las diferentes formas en que se celebraba esta festividad en aquella época.
En una fotografía de 1959, un hombre jasídico cumple la mitzvá de las “Cuatro Especies” —una hoja de palma (lulav), dos ramas de sauce (aravot), un mínimo de tres ramas de mirto (hadasim) y un cidro (etrog)— dentro de una sucá en Jerusalén. Envuelto en un talit, sostiene un lulav y mira hacia el sejaj, las ramas que cubren la sucá. Está rodeado de adornos hechos a mano; en las paredes de la sucá cuelgan guirnaldas de papel e imágenes de colores. La imagen capta un momento de tranquilidad, de oración y fe, muy alejado del bullicio del exterior.
Por el contrario, una fotografía tomada en Horshat Tal, un parque nacional y reserva natural del Distrito Norte de Israel, en 1963, muestra el Sucot como una celebración israelí a gran escala a la que acuden multitudes. Las familias y los niños se reunen para celebrar la fiesta de la cosecha, con bailarines vestidos a juego situados en el centro, sosteniendo gavillas de grano. Las banderas israelíes ondean sobre los participantes, mientras que los árboles de la arboleda y el paisaje de Galilea salpican el fondo. La combinación de una fiesta agrícola, bailes folclóricos y tiempo pasado en la naturaleza cuenta la historia de una nación joven que busca conectar la tradición ancestral con una cultura moderna emergente.
Otra imagen
más, tomada en 1964, muestra a unos niños participando en la ceremonia de la “Bandera de Jerusalén” durante el Jol Hamoed, los días intermedios de Sucot. Vestidos con ropa de fiesta, los niños desfilan en procesión llevando las “Cuatro Especies”, así como flores, emblemas y una gran bandera. La “Bandera de Jerusalén” fue una iniciativa educativa a nivel nacional que se puso en marcha ya en 1934.
Colegios y guarderías de todo el país competían para llevar a cabo actividades que reflejaran los valores del KKL-JNF, como plantar árboles, participar en actividades en favor de la tierra y aportar tzedaká (“caridad”) en la emblemática Caja Azul. Durante Sucot, el centro educativo ganador del concurso recibía la bandera en una impresionante ceremonia y la conservaba durante un año, hasta que se la entregaba al siguiente ganador. Para quienes participaban, era mucho más que una ceremonia: era una experiencia que unía Sucot, Jerusalén y la idea sionista.
La cuarta fotografía fue tomada en el mercado de las “Cuatro Especies” de Jerusalén en 1967. En el centro, un niño sostiene un etrog en una mano, rodeado de montones de artículos para Sucot. Compradores y vendedores se agolpan a su alrededor, examinando la mercancía y preparándose para la festividad. Incluso hoy en día, la expresión concentrada del niño y el abarrotado puesto del mercado transmiten la emoción y el ajetreo de los días previos a la festividad.
Efrat Sinai, directora de archivos del KKL-JNF, afirmó: “Estas fotografías nos permiten revivir Sucot tal y como se celebraba en Israel hace décadas, y tal y como se sigue celebrando hoy: en la sucá familiar, en el mercado de Jerusalén y en grandes reuniones al aire libre. Muestran cómo la tradición, la educación sionista, la agricultura y la comunidad se unieron para crear el carácter israelí único de esta festividad. Más allá de su valor histórico, se trata de momentos vibrantes y profundamente humanos que nos recuerdan cuánto hemos cambiado y cómo las costumbres de la festividad siguen uniendo a las generaciones”.