El bloque de derecha del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu obtuvo 53 escaños en la Knéset en las elecciones nacionales del martes, por delante del bloque opositor de Gadi Eisenkot, que logró 48, según los resultados finales publicados el viernes por el Comité Central de Elecciones de Israel.
El resultado deja a Netanyahu a ocho escaños de los 61 necesarios para una mayoría de gobierno en la Knéset de 120 miembros.
El Likud se consolidó como el partido más grande, con 27 escaños, seguido por Yashar, de Eisenkot, con 21, y Beyajad (Juntos), con 12.
La Lista Conjunta obtuvo 11 escaños; Los Demócratas y Ra’am, ocho cada uno; Israel Beitenu, Yahadut HaTorá y Otzmá Yehudit, siete cada uno, y Shas y Sionismo Religioso, seis cada uno.
Según el Comité Central de Elecciones, se emitieron 5,716,665 votos, con una participación final del 77.9%, la más alta desde 1999, de los cuales 5,690,778 fueron válidos y 25,887 nulos.
El umbral electoral del 3.25% equivalió a 184,947 votos, y ninguno de los demás partidos logró superarlo.
Los dos partidos árabes, la Lista Conjunta y Ra’am, sumaron en conjunto 19 escaños, lo que deja a los dos bloques sionistas sin mayoría y anticipa duras negociaciones para formar una coalición.
Netanyahu celebró el desempeño del Likud tras la votación.
“Lo primero que quedó inequívocamente claro es que el Likud es el partido más grande de Israel”, les dijo Netanyahu a sus simpatizantes, y pidió el establecimiento de un “gobierno nacional de derecha fuerte”.
Eisenkot prometió hacer todo lo posible para formar una coalición de gobierno.
“Haré todo lo que esté a mi alcance para formar un gobierno sionista”, afirmó.
Continúa la investigación del Shin Bet
El recuento final se anunció mientras la Agencia de Seguridad de Israel (Shin Bet) seguía investigando una presunta injerencia extranjera en las elecciones.
El director general interino del Comité Central de Elecciones Din Livneh afirmó que la investigación “no afectará los resultados finales presentados al presidente” y subrayó que no apunta a ningún sector particular de la población.
El Shin Bet señaló que la investigación es “focalizada y limitada” y que no pone bajo sospecha ni acusa a todo un sector que ejerció su derecho democrático y legal al voto.
El comité indicó que los resultados todavía pueden estar sujetos a correcciones menores durante su proceso de verificación habitual, que incluye controles de los centros de votación, posibles errores de carga de datos y denuncias.
“Sujetos a correcciones menores, como en todas las elecciones, estos son los resultados que se presentarán al presidente del Estado de Israel el miércoles 4 de noviembre”, señaló el comité.
El presidente Isaac Herzog celebrará luego consultas con los representantes de los partidos electos antes de decidir a qué legislador le encarga la formación del próximo gobierno.
“Abran sus mentes, abran sus corazones y miren el panorama más amplio. Hay una sola pregunta que debe guiarlos: qué es lo mejor para el país”, les dijo Herzog a los líderes de los partidos, a quienes instó a anteponer el interés nacional al comenzar las negociaciones para formar la coalición.
La 26.ª Knéset jurará el 10 de noviembre.