Familias judías se instalan en ocho viviendas cerca de Jericó tras una compra secreta

“Estamos desmantelando los Acuerdos de Oslo con nuestras acciones; estamos volviendo a casa”, afirmó el titular del Consejo Regional de Binyamín Yisrael Gantz.

Fuerzas de seguridad israelíes custodian un complejo de ocho casas adquiridas por israelíes cerca de Jericó, ciudad bajo control de la Autoridad Palestina, en el valle del Jordán, el 5 de noviembre de 2026. Foto: Chaim Goldberg/Flash90.
Fuerzas de seguridad israelíes custodian un complejo de ocho casas adquiridas por israelíes cerca de Jericó, ciudad bajo control de la Autoridad Palestina, en el valle del Jordán, el 5 de noviembre de 2026. Foto: Chaim Goldberg/Flash90.

Familias judías se instalaron en ocho viviendas de la zona de Jericó tras una compra que se mantuvo en secreto, informaron el miércoles el Consejo Regional de Binyamín y el movimiento Najalá en un comunicado conjunto.

Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) le dijeron a JNS que el ingreso se produjo “sin coordinación ni autorización previa” del Ejército y que las autoridades competentes estaban examinando la compra y sus implicaciones para la seguridad.

“Las FDI están operando actualmente en la zona. Se brindarán más detalles posteriormente”, agregaron los militares.

Una fuente militar le dijo a JNS que las casas se encuentran en el Área C de Judea y Samaria, que está bajo pleno control civil y de seguridad israelí.

En cambio, la ciudad de Jericó se ubica en el Área A, donde la Autoridad Palestina (AP) gestiona los asuntos civiles y de seguridad.

El Consejo Regional de Binyamín y Najalá sostuvieron que las viviendas están construidas en terrenos estatales, algunas de ellas en las afueras de Jericó, cerca del sitio arqueológico de los palacios asmoneos.

Además, ambas organizaciones señalaron que la operación, respaldada por documentos de propiedad, se mantuvo en reserva hasta que las familias se mudaron.

El comunicado describió a Jericó como una ciudad “abandonada” por el Estado judío en el marco de los Acuerdos de Oslo.

“Estamos desmantelando los Acuerdos de Oslo con nuestras acciones; estamos volviendo a casa”, afirmó Gantz, quien también preside el Consejo de Yesha, la organización que agrupa a las comunidades judías de Judea y Samaria.

Gantz recordó que, con 16 años, entró en Jericó como manifestante la noche en que Israel transfirió el control de la ciudad a la AP.

“Hoy tengo un hijo de 16 años y el privilegio de acompañar a las familias que regresan para construir aquí su hogar”, expresó.

A su vez, la presidenta de Najalá Daniella Weiss calificó la medida como “un gran paso hacia la renovación del asentamiento judío en las ciudades judías” y explicó que la iniciativa busca devolver la vida judía a distintas localidades de Judea y Samaria.

“Las familias trabajan para cumplir el versículo: ‘Y las calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en ellas’”, agregó Weiss, en referencia a Zacarías 8:5.

De acuerdo con la Biblia, Jericó, la fortificada “ciudad de las palmeras”, fue la primera plaza que los israelitas conquistaron en la Tierra de Israel tras cruzar el río Jordán.

Siglos después, en 1994, Jericó se convirtió en la primera ciudad de Judea y Samaria entregada a la AP, con la promesa de que las nuevas fuerzas de seguridad palestinas permitirían a los peregrinos judíos visitar de forma segura dos sinagogas de la época bizantina situadas en los alrededores.

Sin embargo, la AP no cumplió en gran medida sus compromisos, y el 12 de octubre de 2000, al comienzo de la Segunda Intifada, un grupo de agitadores incendió la sinagoga Shalom Al Yisrael, quemó libros sagrados y dañó su antiguo mosaico.

Según la tradición judía, el templo fue construido en el lugar donde un ángel le dijo a Josué: “Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde estás es santo” (Josué 5:15).

Akiva Van Koningsveld es editor de noticias en JNS.org. Originario de La Haya, se mudó de los Países Bajos a Israel en 2020. Antes de unirse a JNS, trabajó como responsable de políticas en el Centro de Información y Documentación de Israel, una organización neerlandesa dedicada a la lucha contra el antisemitismo y a la sensibilización sobre el conflicto árabe-israelí. Apasionado por la narración de historias y la justicia, estudió periodismo en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Utrecht y posteriormente se licenció en Derecho por la misma universidad, especializándose en derechos humanos y responsabilidad civil.