El presidente israelí Isaac Herzog reanudó el jueves las consultas con los partidos que obtuvieron representación en la 26.ª Knéset, mientras evalúa a quién encomendará la formación del próximo gobierno, informó la Residencia Presidencial.
De acuerdo con la Presidencia, Otzmá Yehudit, el partido del ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir, recomendó a Herzog que le encargue al primer ministro Benjamin Netanyahu la formación de un nuevo gobierno.
La delegación estuvo integrada por el ministro del Néguev, la Galilea y la Resiliencia Nacional Yitzhak Wasserlauf y el ministro de Patrimonio Amijai Eliyahu, junto con los diputados Limor Son Har-Melech e Yitzhak Kroizer.
Durante el encuentro, Wasserlauf le dijo a Herzog que mucha gente no confía en los resultados electorales, informó Ynet.
“Algunos de ellos fueron comprados con dinero para listas que no reconocen a Hamás como organización terrorista”, afirmó, según el medio.
Por su parte, HaDemokratim (Los Demócratas) recomendaron encomendar la tarea al presidente del partido Yashar Gadi Eisenkot.
La bancada estuvo representada por los diputados Naama Lazimi, Efrat Rayten y Gilad Kariv, junto con Gabriela Lasky-Shotz y Yaya Fink.
Kariv le dijo a Herzog que las elecciones arrojaron “una decisión clara de 67 escaños en contra de la continuidad del gobierno de (el primer ministro israelí Benjamin) Netanyahu”, aunque admitió que sería “difícil traducirlo a una realidad de gobierno”, de acuerdo con Ynet.
En cambio, Yahadut HaTorá (Judaísmo Unido de la Torá) le comunicó a Herzog que no recomendará a ningún diputado para formar el próximo gobierno.
La delegación del partido jaredí estuvo integrada por los legisladores Yitzhak Goldknopf e Yitzhak Pindrus, además de Moshé Rosenthal, Amitai Shulman y Moti Babchik.
Según Ynet, Pindrus se pronunció en contra del reclutamiento militar de los estudiantes de yeshivá y de la “incitación” contra la comunidad haredí, y le advirtió a Herzog que cualquier nuevo gobierno deberá afrontar “una realidad en la que quienes estudian Torá son perseguidos”.
“Quienes estudian Torá son perseguidos; se los considera delincuentes”, agregó Goldknopf.
Yahadut HaTorá abrió la jornada a las 8:30, mientras que HaDemokratim tenían previsto reunirse con Herzog a las 11:00.
Luego, la Lista Árabe Unida (Ra’am) debía acudir a las 12:15, seguida a las 16:45 por la Lista Conjunta, de mayoría árabe.
Por la tarde estaban previstas las reuniones con BeYajad a las 18:00 y con Yashar a las 19:15, mientras que el Likud, último en la agenda, se reuniría con el presidente a las 20:30.
El miércoles por la noche, Herzog ya había recibido a representantes de Sionismo Religioso, Shas, Yisrael Beiteinu y Zehut.
En esa ronda, Sionismo Religioso, Shas y Zehut recomendaron a Netanyahu, mientras que Yisrael Beiteinu respaldó a Eisenkot.
Ra’am, por su parte, anunció antes de su reunión del jueves que recomendaría al líder de Yashar.
El martes por la noche, al recibir en Tel Aviv la máxima distinción del Congreso Judío Europeo, Herzog instó a las bancadas recién electas a trabajar por un gobierno estable y evitar nuevas elecciones.
Además, pidió a los líderes partidarios que acudan a la Residencia Presidencial con “la mente abierta y el corazón abierto”.
“El gobierno de Israel no es un juego de suma cero entre ganadores y perdedores. Tenemos que encontrar los mecanismos adecuados para tener un gobierno estable y no votar por nuevas elecciones”, sostuvo.
Netanyahu: un gobierno que dependa de los islamistas ‘nos destrozaría’
Netanyahu advirtió el miércoles que un gobierno israelí que dependa de partidos islamistas no podría hacer frente al islam radical y “nos destrozaría desde dentro”.
En un video publicado en X, el mandatario calificó esa posibilidad como “una cuestión de nuestra propia supervivencia”.
Asimismo, reiteró su llamado a formar un amplio gobierno nacional encabezado por él y por el Likud, que incluiría a todos los integrantes de su bloque de derecha y a cualquier partido sionista dispuesto a sumarse.
El primer ministro acusó a los líderes opositores de buscar un gobierno que dependería de partidos que, según él, apoyan el terrorismo.
Netanyahu también exigió una investigación exhaustiva sobre la presunta injerencia extranjera en las elecciones a la Knéset del 27 de octubre y señaló que el presidente del Comité Central Electoral juez Noam Sohlberg ordenó a la Agencia de Seguridad de Israel (Shin Bet) abrir una pesquisa de seguridad.
Sin embargo, Sohlberg afirmó que, aun si se confirmaran las sospechas de financiamiento extranjero, no invalidarían los resultados electorales.
אזרחי ישראל היקרים,
— Benjamin Netanyahu - בנימין נתניהו (@netanyahu) November 4, 2026
האסלאם הקיצוני הוא האתגר שמפרק היום מדינות באירופה. זהו האתגר שמאיים גם עלינו. הוא מאיים מבחוץ על ידי איראן וגרורותיה, ומבית על ידי מפלגות אסלאמיסטיות של תומכי טרור.
הם חותרים למחוק את הזהות היהודית של מדינת ישראל. הם אומרים זאת בגלוי. הם חותרים למנוע מאיתנו… pic.twitter.com/t4K7pRiiOH
Eisenkot promete “renovar y profundizar” la alianza con EEUU
Eisenkot se dirigió el miércoles en X a los amigos de Israel en Estados Unidos y en todo el mundo, y se comprometió a “renovar y profundizar” la alianza con Washington bajo su liderazgo.
“El pueblo israelí votó por el cambio y por reemplazar al gobierno actual”, escribió Eisenkot en inglés.
To all our friends in the United States and around the world:
— Gadi Eisenkot - גדי איזנקוט (@gadi_eisenkot) November 4, 2026
The Israeli people have voted for change and to replace the current government.
Our democracy remains strong and vibrant. We are working to fulfill the will of the Israeli people by forming a new government as soon…
El bloque de derecha y religioso de Netanyahu obtuvo 53 escaños en las elecciones del 27 de octubre, mientras que los partidos sionistas de la oposición —Yashar, BeYajad (Juntos), HaDemokratim e Yisrael Beiteinu— consiguieron 48.
A su vez, la Lista Conjunta y Ra’am sumaron 19 bancas, por lo que ningún bloque alcanzó los 61 escaños necesarios para obtener la mayoría en la Knéset.