Israel y Líbano han “pasado a la fase de implementación” del acuerdo marco negociado por Estados Unidos y alcanzado el mes pasado, según declaró un funcionario estadounidense el jueves.
El acuerdo contempla la creación de zonas piloto en el sur del Líbano, donde se eliminarían las fuerzas e infraestructuras de Hezbolá, permitiendo así que las Fuerzas Armadas Libanesas asuman el control y restablezcan la autoridad gubernamental. Este proceso, a la larga, posibilitaría la retirada militar israelí de la zona.
Yechiel Leiter, embajador de Israel en Estados Unidos, anunció el lunes que funcionarios israelíes y libaneses reanudarían las conversaciones en Roma los días 15 y 16 de julio. Según se informa, Líbano ha condicionado su participación a que Israel cumpla su promesa de retirarse de las dos zonas piloto iniciales.
“El acuerdo de Roma es una reunión a puerta cerrada que permitirá a los gobiernos delegar responsabilidades a equipos técnicos, quienes trabajarán en todos los temas contemplados en el marco”, declaró el funcionario estadounidense. “La primera zona piloto se pondrá en marcha en cuestión de días, y ya se están diseñando y planificando otras zonas piloto”.
El Comando Central de Estados Unidos, el mando militar estadounidense responsable de Medio Oriente, está coordinando con ambos países la implementación, según declaró el funcionario.
“Pronto iniciaremos contactos con socios internacionales para ayudar al gobierno libanés a restablecer de manera efectiva la soberanía en estas zonas y en todo el país en general”, dijo el funcionario.
El acuerdo marco fue firmado en Washington el 26 de junio por representantes israelíes y libaneses con la mediación de Estados Unidos. Su objetivo es transferir gradualmente la responsabilidad de la seguridad en el sur del Líbano al Estado libanés, al tiempo que se aborda la amenaza que representa Hezbolá. Esta organización, designada como terrorista por Estados Unidos, quedó excluida de las negociaciones.