Un gobierno que dependa de los islamistas ‘nos destrozaría’, afirma Netanyahu

El primer ministro reiteró su llamado a formar una amplia coalición nacional encabezada por su partido, el Likud.

Unas niñas pasan junto a un cartel de campaña del Likud, el partido del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, en Jerusalén, el 20 de octubre de 2026. Foto: Jewel Samad/AFP vía Getty Images.
Unas niñas pasan junto a un cartel de campaña del Likud, el partido del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, en Jerusalén, el 20 de octubre de 2026. Foto: Jewel Samad/AFP vía Getty Images.
JEWEL SAMAD/AFP via Getty Images

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu advirtió el miércoles que un gobierno que dependa de partidos islamistas no podría hacer frente al islam radical y “nos destrozaría desde dentro”.

En un mensaje en X, el mandatario calificó esa posibilidad como “una cuestión de nuestra propia supervivencia”.

Además, Netanyahu reiteró su llamado a formar un amplio gobierno nacional encabezado por el Likud, que incluiría a todos los integrantes de su bloque de derecha y a cualquier partido sionista dispuesto a sumarse.

El primer ministro acusó a los líderes de la oposición de anteponer sus intereses políticos al buscar un gobierno minoritario que dependería de partidos que, según él, apoyan el terrorismo.

Asimismo, exigió una investigación exhaustiva sobre la presunta injerencia extranjera en las elecciones a la Knéset del 27 de octubre, en referencia a una pesquisa de la Agencia de Seguridad de Israel (Shin Bet) iniciada por orden del presidente del Comité Central Electoral juez Noam Sohlberg.

Sin embargo, Sohlberg afirmó que las pruebas disponibles no ponen en duda los resultados electorales.

El lunes por la noche, Netanyahu tendió la mano a la oposición y le ofreció formar un gobierno de unidad bajo su liderazgo, aunque las posibilidades son escasas dada la determinación de sus rivales de apartarlo del cargo.

“El público en Israel no quiere un gobierno que dependa de Ra’am y la Lista Conjunta, partidos que apoyan el terrorismo y rechazan la existencia del Estado judío”, publicó Netanyahu en X ese día, en referencia a las dos formaciones árabes.

“Una clara mayoría del público judío eligió al Likud como el partido más grande y a mí, como primer ministro, para encabezar el próximo gobierno. Aspiramos a formar un gobierno amplio con nuestros socios y con cualquier partido que desee sumarse y no apoye el terrorismo. Estoy abierto a mantener conversaciones al respecto”, agregó.

Por su parte, los líderes de la oposición interpretaron los resultados de otra manera y sostienen que el Likud sufrió una derrota contundente, aunque lo cierto es que hay un estancamiento político, ya que ningún bloque obtuvo suficientes escaños para formar gobierno.

La coalición de Netanyahu cuenta con 53 escaños frente a 48 de la oposición, mientras que el Likud sigue siendo la mayor fuerza, con 27, frente a los 21 de Yashar.

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