Antes de la apertura el martes de los centros de votación en todo el país para las elecciones a la 26.ª Knéset, los partidos israelíes hicieron sus últimos llamamientos a los votantes sobre temas que van de la seguridad y la diplomacia a la economía.
“El Likud tiene la mayor cantidad de afiliados de todos los partidos de Israel. Estamos movilizando a nuestros militantes en cada pueblo, aldea y ciudad para que lleven a votar a amigos, familiares y vecinos”, le dijo el martes a JNS Avi Hyman, director de comunicación en inglés del partido.
El candidato del Likud a la Knéset Almog Cohen le dijo a JNS que el partido representa a “gente de todo tipo y de todos los orígenes”.
“Somos una facción de derecha cuyo líder es una de las figuras más destacadas de la historia judía. Cuando el mundo, incluido el entonces presidente estadounidense Joe Biden, le dijo que detuviera (la guerra contra Hamás), impuso un embargo de armas, le pidió que no entrara en Rafah (en el sur de Gaza), le dijo que no traería de vuelta a los rehenes y le pidió que no atacara Irán, él perseveró”, sostuvo Cohen en referencia al primer ministro Benjamin Netanyahu.
Cohen, oriundo del sur de Israel, expresó su compromiso de fortalecer la presencia israelí en el Néguev y la Galilea, y su visión incluye construir un aeropuerto internacional en el Néguev para los viajeros israelíes, respaldado por un ecosistema único que podría generar 14 mil empleos de calidad.
“Me impulsa profundamente centrarme en la primera línea de la lucha contra el crimen y el terrorismo, una misión a la que dediqué toda mi vida. Con la ayuda de Dios, quiero seguir sirviendo a la nación con dedicación e integridad”, afirmó.
La campaña de Otzmá Yehudit le dijo el lunes a JNS que la Knéset necesita un bloque de derecha fuerte para que Netanyahu se mantenga fiel a los principios que proclama. Y subrayó la necesidad de un Netanyahu “respaldado por socios que lo mantengan fiel a sus principios, y no uno encerrado en un débil gobierno de unidad”.
Esos gobiernos “diluyen cada compromiso, no ofrecen nada en materia de seguridad y se desmoronan en pocos meses”, advirtió la campaña.
El partido afirmó que atrae a votantes que “ya no sienten que tienen un hogar”, entre ellos votantes desencantados del Likud y de Shas, haredíes, israelíes de habla rusa y “anglos”, es decir, hablantes nativos de inglés.
“Votar en una democracia judía es algo con lo que nuestros abuelos solo podían soñar”, señaló la campaña, que llamó a todos los ciudadanos a votar el martes “con optimismo y convicción”.
La candidata de Otzmá Yehudit Tally Gotliv le dijo el martes a JNS que las elecciones a la Knéset tienen que ver con “el carácter mismo del Estado del pueblo judío en la Tierra de Israel”.
“Vivimos en un Estado que otorga los mismos derechos a todos sus ciudadanos, una magnífica igualdad de derechos. Sin embargo, somos el Estado del pueblo judío. Frente a quienes buscan destruir y extinguir nuestra existencia como judíos en la Tierra de Israel, nos mantendremos firmes en nuestra identidad como un pueblo judío fuerte y empoderado”, afirmó Gotliv, que fue diputada del Likud.
Beyajad, el partido del ex primer ministro Naftali Bennett, le dijo el domingo a JNS que se siente optimista ante las elecciones a la Knéset del martes, “en parte porque sabemos que el pueblo de Israel es el mejor del mundo”.
La campaña afirmó que el Estado judío necesita “un mejor liderazgo que ponga primero las necesidades del público”.
“Ofrecemos la unidad que el país quiere y necesita, no como un eslogan: lo estamos haciendo. Está en nuestro propio nombre”, señaló la campaña, en alusión al significado de Beyajad, “Juntos” en hebreo.
El partido se comprometió a poner en primer lugar a “quienes cargaron con el peso de defender este país”.
Bennett y el ex primer ministro y líder de Yesh Atid Yair Lapid anunciaron la fusión de sus partidos el 26 de abril, con Bennett al frente de la lista conjunta y Lapid en el segundo lugar.
La plataforma del partido reclama una comisión estatal de investigación sobre el ataque encabezado por Hamás el 7 de octubre de 2023 y propone limitar a ocho años el mandato de los primeros ministros y una ley de reclutamiento universal.
“Pasé por muchas elecciones, así que lo sé. Está claro que el impulso está de nuestro lado. Después de cuatro años de caos y destrucción, lo que los israelíes quieren y necesitan es un gobierno de profesionales probados que administren el país. Los israelíes lo escuchan fuerte y claro, quieren un cambio, y el martes lo van a lograr”, le dijo Lapid a JNS.
Yashar, el partido de Gadi Eisenkot, que encabeza el bloque opositor en las encuestas, declinó hacer declaraciones a JNS.
La exvicealcaldesa de Jerusalén Fleur Hassan-Nahoum, candidata a la Knéset por el partido Amcha Yisrael (“Pueblo de Israel”), le dijo el lunes a JNS que muchos israelíes anhelan un nuevo liderazgo tras la masacre del 7 de octubre.
Hassan-Nahoum describió a los miembros del partido como de derecha, pero “no contaminados por la vieja política de contención”.
En materia de seguridad, afirmó que el partido busca una victoria decisiva en Gaza y criticó que la actual política de contención permita el ingreso diario de 600 camiones de alimentos a la Franja, que terminan en manos del grupo terrorista Hamás.
“Vamos a lograr una victoria decisiva separando a la población de los terroristas y fomentando la emigración voluntaria desde Gaza”, sostuvo.
Hassan-Nahoum es además enviada especial del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel para el comercio y la innovación, y antes presentaba The Quad, un programa de debate de JNS TV sobre Israel, Medio Oriente y el mundo judío.
Amcha Yisrael, liderado por el general de brigada retirado de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) Ofer Winter, podría aportar escaños adicionales a un gobierno encabezado por Netanyahu si supera el umbral electoral del 3.25%, o restarle votos al bloque de derecha si no lo logra.
Los dos bloques políticos de Israel están empatados y llevan al Estado judío hacia una segunda ronda electoral, advirtió el lunes, a menos de 24 horas de la apertura de las urnas, el presidente de Los Reservistas-Nuevo Partido Económico Yoaz Hendel.
“La única salida es formar un gobierno sionista”, le dijo a JNS.
Hendel afirmó que esa coalición excluiría a los “partidos ultraortodoxos antisionistas” y a los partidos árabes “que no reconocen a Hamás como organización terrorista”.
Hendel señaló que los objetivos clave de su lista son el servicio militar universal y la reducción del costo de vida.
“Creemos que quienes sirven deben ser también quienes conducen el país”, afirmó.
Sobre Netanyahu, Hendel dijo que el partido tiene su “propia posición” y añadió: “Él no es el tema central, no es lo más importante”.
El Partido Público Haredí le dijo el lunes a JNS que Israel enfrenta un “problema existencial” si los niños haredíes no aprenden las materias troncales y no se incorporan al servicio nacional.
El partido señaló que casi el 33% de los alumnos de primer grado del Estado judío están en sistemas escolares ultraortodoxos y advirtió que, sin las materias troncales “que pueden ayudarlos a ganarse la vida”, más de un tercio del país pronto estará “bajo las órdenes de extremistas”.
El partido afirmó que es el único capaz de lograr el cambio que necesita la comunidad haredí, “para que asuma más responsabilidad por su parte en el futuro de Israel”.
“No prometemos hacer el cambio después de ser elegidos; nosotros somos el cambio”, sostuvo el partido, que afirmó representar a “decenas de miles de haredíes y otros israelíes”.
El partido organizó reuniones en casas particulares el lunes por la noche, y sus candidatos recorrerán el país el martes para animar a la gente a votar.
Unas elecciones democráticas libres y justas son hoy en Israel más importantes “que nunca”, le dijo el martes a JNS el general de división en la reserva Yair Golan, líder de Los Demócratas (HaDemokratim).
Golan lamentó lo que describió como una “brecha entre las decisiones del gobierno y el sentir público en una serie de cuestiones clave”, que a su juicio subraya la necesidad de que los ciudadanos “hagan oír su voz en las urnas”.
“Es fundamental que la voluntad del pueblo se refleje fielmente en la composición de la Knéset”, añadió.
El presidente de la bancada de Israel Beitenu Oded Forer le dijo el lunes a JNS que las elecciones a la Knéset son una oportunidad para construir una sociedad “más unida, justa y resiliente”.
Forer afirmó que la votación decidirá si el Estado judío se convierte en un país donde todos comparten la carga, en referencia al debate sobre el reclutamiento de los hombres haredíes.
La alternativa, según Forer, es un país donde “quienes sirven, combaten y se sacrifican siguen pagando el precio mientras los evasores del servicio siguen exentos de responsabilidad”.
Forer calificó las elecciones como “una oportunidad para restablecer la confianza entre el pueblo y sus líderes”, incluso mediante una comisión estatal de investigación sobre los atentados terroristas del 7 de octubre de 2023, la asunción de responsabilidades por parte de los líderes y “la sanación de las divisiones nacionales”.