Letitia James, fiscal general de Nueva York, es consciente de que los judíos del estado están preocupados, según declaró el martes a JNS, al tiempo que los cargos electos de Manhattan respaldaban su candidatura a la reelección. “He hablado con personas que tienen miedo de llevar puesta la kipá por la calle”, afirmó en un acto celebrado en el Upper East Side de Manhattan. “Les preocupa que quizá se les identifique como judíos y que puedan sufrir agresiones en el metro”. “Nadie debería ocultar su identidad”, declaró James a JNS.
Su apoyo a los judíos tiene sus raíces en su fe y va mucho más allá de la campaña electoral, afirmó. “Mi
fe me enseña sobre el amor y a amar al prójimo”, explicó a JNS. “También me enseña a cuidar de los demás, sobre todo cuando están siendo atacados”.
James afirmó que seguirá comprometida con los judíos a lo largo de toda su carrera y que los neoyorquinos judíos deberían contar con aliados en lugar de tener que valerse por sí mismos.
Julie Menin, la primera presidenta judía del Ayuntamiento de Nueva York, dio su apoyo a James, al igual que el diputado Jerry Nadler (demócrata por Nueva York), el presidente del distrito de Manhattan, Brad Hoylman-Sigal, y la senadora estatal Liz Krueger.
Menin, que presentó a James, se refirió a los recientes incidentes antisemitas, entre ellos las esvásticas nazis pintadas en los juegos infantiles de Brooklyn y en colegios y viviendas de Queens. Recordó haber llamado a James después de que dos hombres fueran apuñalados con un destornillador en un ataque antisemita, y que James modificara su agenda para asistir a una concentración y a una rueda de prensa, según explicó Menin. “Eso es lo que significa ser un aliado”, afirmó la presidenta del Ayuntamiento. “Se trata de apoyar a la comunidad judía cuando las cosas se ponen difíciles, cuando resultan dolorosas”.
Menin también elogió a James por ofrecerse a testificar en apoyo de la legislación del Ayuntamiento para establecer zonas de seguridad alrededor de los lugares de culto (Zohran Mamdani, alcalde de la ciudad de Nueva York, vetó el proyecto de ley, que fue aprobado por el pleno sin una mayoría a prueba de veto, pero posteriormente el pleno aprobó una segunda versión de la ley).
James dijo a los asistentes que “el antisemitismo no será tolerado en el estado de Nueva York mientras yo sea la fiscal general”.
Hoylman-Sigal declaró a JNS que apoyar a James era algo personal para él, como representante electo judío y padre de dos hijos, de 15 y 9 años, que están creciendo en un contexto de creciente antisemitismo. “Es fundamental que contemos con alguien que luche por nuestra comunidad”, declaró a JNS el presidente del distrito de Manhattan.
Hoylman-Sigal destacó la labor de la fiscal general en la lucha contra los delitos de odio a través de la legislación y los procedimientos judiciales, así como sus esfuerzos en materia de discriminación en la vivienda y protección del consumidor.
Afirmó que espera que ella siga dando prioridad a la protección de las comunidades minoritarias en todo el estado.
Nadler, quien afirmó conocer a James desde hace muchos años, recordó el apoyo que ella brindó a la comunidad judía tras varios incidentes antisemitas, entre ellos un ataque a una tienda en el Upper West Side y otro en la sede del movimiento Jabad-Lubavitch, situada en el 770 de Eastern Parkway, en Brooklyn. “Siempre ha estado ahí para apoyar a la comunidad judía frente al antisemitismo”, afirmó Nadler.
David Siffert, candidato demócrata por el distrito 66 de la Asamblea del estado de Nueva York, afirmó que su bisabuela fue asesinada en Auschwitz y que su abuela sobrevivió a los campos de concentración alemanes.
Siffert, abogado especializado en derechos civiles y profesor de Derecho, señaló que James es una de las autoridades que trabajan para preservar la democracia estadounidense. “Si los judíos vamos a tener un futuro aquí, necesitamos que Letitia James siga siendo fiscal general”, afirmó.