El acuerdo marco entre Israel y Líbano firmado la semana pasada, “podría llegar a ser incluso más importante que los Acuerdos de Abraham”, declaró un alto funcionario israelí a JNS el domingo.
Los Acuerdos de Abraham son una serie de acuerdos de normalización mediados por Estados Unidos, impulsados por la primera administración Trump en 2020, en virtud de los cuales Jerusalén estableció relaciones diplomáticas con los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Marruecos y Sudán.
“Los expertos en relaciones internacionales de renombre les dirán que un logro clave del marco trilateral es que Líbano reconoce la soberanía de Israel por primera vez desde el brevísimo reconocimiento de principios de la década de 1980", declaró el funcionario israelí a JNS.
Los expertos señalaron que Beirut no reconoció la soberanía de Jerusalén ni siquiera en el “escandaloso” acuerdo marítimo negociado por el gobierno israelí encabezado por el primer ministro Yair Lapid a finales de 2022.
Otro logro del acuerdo marco alcanzado entre el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y Líbano es que “supera” el Memorando de Entendimiento con Irán, alcanzado a través de la mediación pakistaní a principios de este mes, según declaró el funcionario.
Dicho acuerdo exigía la “cesación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano”, incluso antes del desarme de la organización terrorista Hezbolá.
El nuevo acuerdo también “define las zonas piloto limitadas y las condiciones para el redespliegue, incluido el desarme de Hezbolá y otros actores no estatales”, dijeron.
El ministro de Defensa, Israel Katz, declaró el sábado que Jerusalén había dado instrucciones a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) para que se prepararan para una “estancia prolongada” en la zona de seguridad del sur de Líbano.
“El principio fundamental establecido en este marco es que no habrá ningún redespliegue israelí del sur de Líbano, ninguna retirada de ningún tipo, mientras la organización terrorista Hezbolá no haya sido desarmada en todo Líbano y se garantice la seguridad de los residentes del norte”, afirmó.
El grupo Hezbolá, respaldado por Irán, reanudó sus ataques con cohetes y drones desde el sur de Líbano contra Israel el 2 de marzo, tras el asesinato selectivo del líder supremo iraní, Alí Jameneí, en Teherán el primer día de la “Operación León Rugiente”, el 28 de febrero.
En respuesta, Jerusalén lanzó una amplia campaña aérea contra objetivos de Hezbolá y amplió las operaciones militares en Líbano destinadas a prevenir ataques transfronterizos contra comunidades israelíes.