El Museo de la Cultura Judía Marroquí abrió sus puertas este mes en el país norteafricano, la primera vez que un país árabe musulmán destina fondos públicos a crear un museo dedicado a la cultura judía.
La inauguración se produce en medio del creciente acercamiento entre Marruecos e Israel y tras un reciente acuerdo para elevar sus relaciones diplomáticas, que incluye la apertura de embajadas y el nombramiento de embajadores.
El museo, inaugurado el 12 de octubre en la ciudad de Fez, se encuentra en el antiguo barrio judío, o mellah, a 100 metros del Museo de Artes Islámicas, una ubicación pensada para destacar la historia de convivencia entre judíos y musulmanes en el país.
El edificio, de 1,700 metros cuadrados y donado por la comunidad judía local, recorre 2,500 años de historia judía marroquí.
Además, el nuevo museo de Fez se complementa con el histórico Museo del Judaísmo Marroquí de Casablanca para ofrecer un panorama más completo de la historia judía del país.
“El museo pone de relieve los profundos vínculos históricos entre las comunidades judía y musulmana de Marruecos. Representa un paso importante para preservar y transmitir el patrimonio judío marroquí a las generaciones futuras”, le dijo el jueves a JNS Serge Berdugo, presidente del Consejo de las Comunidades Judías de Marruecos.
La fachada del museo tiene una inscripción en bronce en cuatro idiomas, árabe, amazig, hebreo y francés, mientras que sus salas exhiben objetos religiosos, manuscritos raros, archivos históricos e instalaciones digitales sobre sinagogas, escuelas hebreas y tribunales rabínicos.
Marruecos, que llegó a albergar la comunidad judía más grande del norte de África, tenía alrededor de 250 mil judíos en 1948, antes de las sucesivas olas de emigración hacia Israel, Francia y Canadá.
Hoy viven en Marruecos unos 2 mil judíos, lo que la convierte en la mayor comunidad judía del mundo árabe.
El rey Mohamed VI lanzó el proyecto del museo en 2019 para ayudar a revitalizar la antigua medina, el centro histórico amurallado de la ciudad, y preservar la diversidad de la identidad nacional marroquí.
Por su parte, Israel y Marruecos, que durante décadas mantuvieron una cooperación encubierta en materia de defensa e inteligencia, formalizaron sus relaciones en el marco de los históricos Acuerdos de Abraham de 2020, con los que varios países árabes firmaron la paz con Israel durante el primer gobierno de Trump.